A partir del próximo 17 de febrero, Windows lanzará su última arma para luchar contra la piratería. En este caso, se trata de una actualización para Windows 7 que detectará las copias ilegales del sistema operativo. El objetivo no es otro que acabar con los alrededor de 70 exploits, estos que circulan por internet y que poseen la capacidad de saltear las tecnologías de activación de Windows 7,  de acuerdo a la empresa, esos programas suelen incluir además algún tipo de malware, algo desconocido para nosotros.


De esta forma, Microsoft avisará a aquellas personas que hayan activado Windows con parches como Cheg WGA, 7LOADER o Remove WTA tanto de que están usando copias pirata como de los peligros que éstas poseen, aportando estudios que certifican que la mayoría de las webs que ofrecen estos servicios también transfieren malware al descargar los programas. No obstante la información que se transferirá a la compañía no incluirá información personal del usuario.
Así, en pocos días la actualización estará lista en el centro de descargas de Windows. Mientras, para finales de febrero, se podrá descargar a través de Windows Update. Por otra parte, y al contrario de lo que ocurriera con Windows Genuine Advantage en 2006, la actualización no será obligatoria y se ofrecerá, asimismo, la opción de desinstalarla.
Por otra parte, desde algunos sitios especializados se indica que, si bien al comienzo la actualización empezará mostrando alertas, a partir del mes de marzo provocará que los ordenadores con copias sin licencia se apaguen cada dos horas. Por último, aunque en principio estará disponible sólo para Windows 7 Home Premium, Professional, Ultimate y Entreprise, la idea es que en breve esté disponible para todas las versiones de Windows 7.

Vía: Infobae